Becoming Human Project
The Pathway Cohort
Acompañamiento socioemocional para jóvenes y sus familias en el paso hacia la adolescencia.
10 a 18 años 4 a 6 participantes 2 facilitadores adultos Presencial y Semanal
¿TE SUENA FAMILIAR?
La pantalla es cada vez más difícil de soltar. Un límite simple se convierte en un pleito, un silencio, o una reacción que se siente más grande que el momento.
Las conversaciones se han vuelto más cortas. Le preguntas cómo le fue y te dice "bien." Intentas conectar, pero sientes que está en otro lado. Está más reactivo, más encerrado, más difícil de alcanzar.
Hacia afuera puede parecer que todo está bien. Pero tú puedes sentir que algo está cambiando.
Está creciendo. Se está alejando. Está tratando de entenderse a sí mismo
Y como padre o madre, estás tratando de mantenerte conectado sin forzar la entrada.
ESTO ES UNA ETAPA DE DESARROLLO
Lo que estás viendo no es una señal de que algo está mal con tu hijo
Es una señal de que está creciendo y necesita nuevas formas de orientación.
En esta etapa, los jóvenes necesitan algo más que corrección. Necesitan espacios donde puedan reflexionar, construir autoconciencia, practicar la comunicación y aprender a hacerse responsables de quiénes están llegando a ser.
También necesitan pares. Los adolescentes aprenden profundamente de otros adolescentes. Cuando ese grupo es sostenido por adultos con presencia y experiencia, el proceso se vuelve muy poderoso.
QUÉ ES EL COHORT
The Pathway Cohort es una experiencia de mentoría en grupo pequeño para jóvenes
Cada grupo reúne con dos facilitadores adultos que tienen experiencia sosteniendo espacios intencionales de crecimiento y desarrollo.
El trabajo no es lineal. Cada joven crece a su propio ritmo. El cohort crea un espacio consistente que lo recibe como es, mientras lo apoya en convertirse en quien está llegando a ser.
Lo que el cohort explora
Amistad, presión de grupo y pertenencia
Confianza en uno mismo y seguridad
Valores e integridad personal
Pubertad, identidad y crecimiento
Relaciones sanas y consentimiento
Conflicto, reparación y responsabilidad
Comunicación en casa y en la escuela
Lo que los jóvenes practican
Nombrar lo que sienten
Frenar antes de reaccionar
Escuchar con más presencia
Comunicarse con honestidad
Hacerse responsable de sus decisiones
Respetar y poner límites
Pedir apoyo cuando lo necesitan
EL ROL DE LOS ADULTOS
Los facilitadores adultos aportan presencia, estructura, responsabilidad y cuidado
Modelan en tiempo real la regulación emocional, la autoconciencia y la comunicación honesta.
Su función es guiar el proceso a través de preguntas reflexivas y herramientas de coaching, apoyando a cada joven a mirar hacia adentro, reconocer lo que le importa y tomar decisiones con mayor claridad.
Los jóvenes no son recipientes vacíos esperando ser llenados. Cada uno ya carga sabiduría, instinto y un saber interior. Los adultos ayudan a crear las condiciones para que pueda acceder a eso, confiar en ello y crecer desde ahí.
CONOCE A LOS FACILITADORES
El cohort es sostenido por adultos con experiencia real en acompañamiento juvenil, coaching, movimiento, trabajo comunitario y desarrollo humano
Cada facilitador aporta una historia, formación y presencia distinta. Conoce más sobre las personas detrás de Becoming Human Project.
CÓMO FUNCIONA
Los grupos se reúnen de manera presencial y semanal.
El ritmo es intencional. Cada grupo avanza conforme sus integrantes están listos. Se pueden considerar excepciones de edad fuera del rango de 10 a 18 años después de una conversación con la familia.
Algunas familias eligen cerrar este proceso con una Ceremonia de Rito de Paso. Es un encuentro significativo con mentores, pares y familia para honrar el camino recorrido por el joven y marcar su transición con intención, presencia y reconocimiento comunitario. No es obligatoria, requiere planeación aparte, y para quienes la eligen, se convierte en un momento muy poderoso de integración y cierre.
¿Y SI MI HIJO NO QUIERE PARTICIPAR?
Es normal que un joven sienta resistencia al principio
Entrar a un espacio nuevo, con personas nuevas y adultos que no conoce, puede sentirse incómodo, raro o innecesario.
Muchas veces, esa resistencia no significa que el espacio no sea para él. Significa que está frente a algo desconocido.
Como padres, a veces también nos toca abrir puertas que nuestros hijos todavía no abrirían por sí solos. No desde la fuerza o el castigo, sino desde una decisión clara: esto es importante para tu crecimiento, y vamos a darle una oportunidad.
Una y otra vez hemos visto que, cuando el espacio se sostiene con respeto, juego, honestidad y paciencia, muchos jóvenes que llegan con dudas terminan encontrando conexión, confianza y conversaciones que no suelen tener en otros lugares.
¿QUIERES SABER MÁS?
Si eres padre, madre o escuela y quieres explorar si esto es lo que tu familia necesita, nos encantaría comenzar con una conversación.